sábado, 24 de septiembre de 2011

Esta Mañana ...


Este video es sobre un poema extraído de los Últimos Poemas de Daniel Favero, musicalizado por Mauro Bermeo, primo del joven desaparecido en época de la dictadura. Esta mañana… es un poema que cuenta como se ve el día a día en la dictadura, como lo veían algunos, y como los veían otros.

Daniel Omar Favero, nació el 30 de julio de 1957, desaparecido el 24 de junio de 1977. Fue escritor, músico y estudiante de letras en la facultad de Humanidades de la Universidad de La Plata.

Le faltaban días para cumplir los 20 años cuando lo desaparecieron en junio de 1977. En el año 1992 se presentó su libro, “Los últimos poemas”, editado en una colección de poesía que dirige José Luis Mangieri. Militaba en la Juventud Universitaria Peronista.

Vivía con su compañera María Paula Álvarez en un departamento en la calle 57 e/ 12 y 13. El 24 de junio de 1977, una comisión policial de la brigada de investigaciones comandada por el policía Raúl Orlando Machuca se presentó en el departamento de ellos y los secuestró. Según una testigo, los dos fueron sacados vivos. No se sabe nada de su destino…

Este video lo hizo María Eugenia García de 3° A que participa en el Taller Nuevo Siglo Nuevas Voces y en el Programa Jóvenes y Memoria.

viernes, 13 de mayo de 2011

Netiquette

Las listas de correo (listas de discusión en Internet), al igual que los foros web, son un medio a través del cual, personas con un interés en común, pueden intercambiar información o discutir sobre un determinado tema, a pesar de las distancias que puedan separarlos.

Internet no tiene fronteras, por lo cual, al participar en una lista de correo es común encontrarnos con personas de otros países y otros continentes; ellos tienen otras culturas y costumbres.

Como en todo grupo humano, en las listas de correo, existen también ciertas normas de comportamiento para una mejor convivencia y un fructífero intercambio de información entre quienes participan.
A esas normas, se les ha llamado Netiquette (etiqueta en la red).

Se enumeran aquí las normas básicas y mayormente aceptadas de Netiquette para listas de correo e intercambio de e-mails en grupo. Respetar estas normas básicas nos evitará problemas a la hora de participar y hará más agradable nuestra convivencia en la lista.

Respete siempre
las normas

Casi todas las listas de correo y foros tienen sus reglas.
Infórmese de las normas y reglas antes de participar en cualquiera de ellas. Si no le han informado al suscribirse, o tiene alguna duda, pida que le informen, no tema preguntar al respecto.

Conozca
el tema a
tratar

Al suscribirse a una lista de correos, conviene revisarla durante algunos días sin participar. Eso da una visión general de la manera en la que se tratan los temas en esa lista en particular. A veces, una nota, por muy pequeña que sea, que esté hecha con desconocimiento de algún tema puede generar ironías dentro de un grupo.

No desvíe
el tema

Desviarse del tema tratado es lo que se conoce en Inglés como Off-Topic.
Si desea hablar sobre un tema distinto al que es tratado en ese foro o lista, busque uno que trate el tema que le interesa. No
intente cambiar los lineamientos del foro.

Salude a los
integrantes del
grupo

Al enviar su primer mensaje, salude y preséntese a los integrantes del grupo. Indique brevemente su experiencia o interés sobre el tema que se trata y los motivos por los cuales se suscribió.

Asuma sus
errores

Si le han hecho notar algún error cometido, asuma su responsabilidad conscientemente. Evite ser orgulloso. El orgullo por escrito es más elocuente que el orgullo transmitido verbalmente.
Solicite disculpas al grupo o a los afectados y una vez obtenidas continúe las relaciones normales con los integrantes.

Evite
enfrentamientos

Evitar los enfrentamientos: Agravios, insultos, improperios ... que son corrientes en la red, especialmente en listas y foros abiertos y/o de interés general. Siga estos tres consejos básicos:

A) Sea cortés y no utilice expresiones coloquiales (pueden ser mal interpretadas).
B) Respete siempre las normas del foro y de Netiquette.
C) Trate a todos con respeto, de la misma forma que Usted espera ser tratado

Asuma su
posición
correcta dentro
del grupo

No coloque sus conocimientos por encima del de los demás personas. Dese a conocer a lo largo de sus participaciones en el foro.
Hacer alarde de sabiduría, aunque se tenga realmente, puede generar conflictos y hostilidad.
Mejor que alardear es actuar, ayudar y colaborar con el grupo, así reconocerán sus conocimientos.
La humildad es una cualidad necesaria en Internet.

Envíe respuestas
concretas

Filtre el mensaje que responderá. Hacer una cita del mensaje completo, incluídas las demás respuestas es de mal gusto.
Evite la palabrería y vaya directamente a la respuesta. En los foros con temas específicos, a veces un integrante no conoce totalmente un tema. No se burle de la ignorancia de los demás.

Edite el
mensaje a ser
respondido

Cuando responda un mensaje, editelo, si es necesario, línea por línea para que el receptor sepa qué está contestando exactamente. Citar un mensaje completo y contestar sólo a lo que está planteado en dos de sus líneas hace que se pierda el sentido de la respuesta.
Generalmente, en una lista de correos, cuando se contesta un mensaje que habla de un solo tema, citar las dos o tres primeras líneas basta para que el grupo sepa a que se refiere.

Especifique
a quien va a
responder

Cuando un mensaje llega a una lista de correos, es porque uno de los integrantes lo envió. Eso es obvio.
Al responder el mensaje, diríjalo a la lista, haciendo referencia especial a la persona que envió el mensaje. Salúdelo directamente para que se sepa hacia quién va principalmente dirigida su respuesta.

Utilice
correctamente
la línea Asunto

No haga de al línea Asunto (Subject) del E-mail la mitad del texto del mensaje. Tampoco use expresiones como "Ayuda!", "SOS" o "Duda".
Resuma, allí, en dos o tres palabras el tema del mismo. Para que, quienes lo reciban tengan una idea general de lo que trata el mensaje.
Al responder, deje esa línea tal como está (RE:.....), así será más fácil para todos hacer un seguimiento de los mensajes enviados sobre el mismo Asunto.

No envíe
mensajes
innecesarios

En las listas de correo, evite el envío de mensajes innecesarios. Por ejemplo: si desea agradecer la ayuda recibida de algún suscriptor de la lista, y el mensaje no aporta información que pudiera ser de interés para el resto del grupo, envíelo directamente a la dirección de la persona que lo ayudó y NO a la lista.
Tampoco envíe excesivos mensajes diariamente a la lista, esto puede ser mal visto y aumenta el volumen de trafico en la misma.

No utilice
Autorresponder

Algunos programas y servicios de correo electrónico permiten configurar un mensaje de respuesta automática. NO utilice esa opción si esta suscrito a una lista de correo.

Inicie un tema
con aportaciones
propias o
preguntas.

No se debe preguntar al grupo cosas como: ¿por qué nadie habla de esto o de aquello?
Hay listas y foros de todo tipo y seguramente encontrará usted alguna que hable de lo que usted necesita saber.
Si quiere saber de algún tema de los que se tratan en una lista de correos específica, no pregunte, opine. Tenga en cuenta que a la gente no suele gustarle que venga alguien preguntando por qué no se habla de tal o cual cosa, cuando acaban de terminar una discusión que quizá ha durado días, acerca de ese tema. Normalmente en cada lista o foro existe un archivo, donde alamacenan los mensajes y temas tratados y las participaciones de los integrantes.

Utilice un
formato adecuado
de escritura

Infórmese del formato de correo utilizado en la lista.
Si en la lista es permitido utilizar correo en HTML, por ejemplo, entonces puede enviar los mensajes en HTML o en texto plano. Pero si el HTML está prohibido o el común vota por no utilizarlo, puede ser mal visto que usted lo utilice.
Por lo general, en la mayoría de las listas se recomienda el uso de texto plano (sin formato).

No envíe
archivos adjuntos

El envío de Archivos Adjuntos (Attachements) a las listas de correo está terminantemente Prohibido en la mayoría de ellas. Jamás envíe mensajes con archivos adjuntos a una lista, salvo que este seguro que eso es permitido en la misma. Si tiene dudas consulte antes de hacerlo.

Transmita
emociones

Use frecuentemente los Emoticones. :-)
Así podrían evitarse malas interpretaciones de comentarios sarcásticos y burlones con la intención de poner un toque de humor a su mensaje.

NO
GRITE

ESCRIBIR EN MAYUSCULAS ES EL EQUIVALENTE A GRITAR. Y ADEMAS, LOS MENSAJES EN MAYÚSCULAS SON MÁS INCOMODOS DE LEER QUE LOS QUE UTILIZAN CORRECTAMENTE, MAYÚSCULAS Y MINÚSCULAS.

Haga los
mensajes
cómodos
de leer

TaMpOcO es cÓmodO LeEr lOs mEnSaJeS dE eStE tIpO. AlGuNoS pRoGrAmAs De CoRrEo TiEnEn TiPoS De LeTrAs Q hAcEn eStOs mensAjEs IlEgIbLeS y No eS dE mUy BuEnA eDuCaCiÓn eScRiBiR AsI.

Sea
conciso y
directo

No se extienda mucho en sus comentarios o explicaciones. Escriba con claridad utilizando los signos de puntuación correctamente y dejando espacio entre líneas para separación de los párrafos.

Sea
discreto

Si conoce secretos de algunos de los integrantes, no los revele a la lista completa. No se deben llevar las rencillas personales a la comunidad de la lista de correos.

Respete la
privacidad de
otros

No lea el correo ajeno. Si algún mensaje de uno de los del grupo, dirigido a otro del mismo grupo, llega por equivocación a usted, no lo "pase". Envíelo de vuelta al remitente indicándole que confundió su destino y no vuelva a tocar el tema.

Envíe los
mensajes a
quien
corresponda

Para que no le suceda a Ud. lo advertido en el punto anterior, asegúrese de colocar las direcciones correctas en los campos Para:, CC: y CCO: de su cliente de correos.
Un buen hábito es, dedicar unos segundos a revisar los mensajes antes de enviarlos.

Evite las
malas
interpretaciones

Tenga cuidado con sus opiniones. Por ejemplo, si llega Ud. a comentar algo como: "Ese programa es muy caro, pero me gustaría tener uno", eso puede ser interpretado como el deseo de adquirirlo.

Sea
cordial

Utilice expresiones corteses para dirigirse al grupo, como:

Por favor, serían tan amables de decirme como se hace ...
Me gustaría que, por favor, me indicaran donde ...
Quisiera preguntarles si saben ustedes como ....

Eso demuestra altura y respeto por los participantes.

No
presione al
grupo

Evite las amenazas. Si considera que una consulta suya no fue respondida satisfactoriamente, redáctela de nuevo, explicando cortésmente su insatisfacción y las razones específicas de su consulta. No envíe el mismo mensaje repetidas veces.

Evite
las burlas,
las ironías o
el sarcasmo

Existe todo tipo de caracteres entre los integrantes de una lista o foro. No todos son de su mismo país o ciudad, así que no todos entienden el humor tal cual lo expresa Ud.
Tenga cuidado con ciertos sarcasmos, ironías o terminos populares que pueden ser
mal interpretadas u ofender a personas de otros países y culturas.

Aporte
opiniones o
amplíe el tema
tratado

No cite todo el mensaje para agregar frases cortas como:

"Yo también..." ó "Yo no creo eso..." ó "No te entiendo..."

Dese a la tarea de explicar por qué está de acuerdo, por qué difiere del autor del mensaje o especifique las cosas que no entiende.

Lo especificado en esta lista de normas de Netiquette corresponde a reglamentos básicos de comportamiento en listas de correo y foros web. La Netiquette no se ciñe a este tan corto campo de Internet. Recuerde, que en cualquier rama de Internet en la que usted entre: Usenet, Grupos de Noticias, Chat, etc...; existen una serie de normas similares a las enumeradas aquí que ayudan a llevar a Internet a un lugar seguro en lo que a relaciones humanas se refiere.

martes, 19 de abril de 2011

Todos los frentes, El Frente

DEBATE - 08-03-2011- NOTICIAS | CULTURA / SOCIEDAD

Todos los frentes, El Frente

Por Cristian Alarcón

El autor del libro Cuando me muera quiero que me toquen cumbia regresa casi diez años después al territorio del personaje central de aquellas crónicas, Víctor “El Frente” Vital, el pibe chorro fusilado por la policía, devenido mártir, santo y protector de atracos y balaceras. Los amigos y familiares que lo sobrevivieron habitan hoy otra Argentina: la que sabe usar Facebook, la de quienes juntan para terminar una pieza más o reinciden a pocos días de salir de la cárcel, la que levanta un comedor infantil en el patio de su casa y la que se libra del gatillo fácil apenas de milagroHace más de un año que no veo a Sabina Sotelo. Han pasado los meses como una exhalación y los viajes y la velocidad de las cosas me mantienen lejos de ella, de sus otros hijos, de su familia, y junto con ellos de la historia que conté hace ya siete años en un libro, Cuando me muera quiero que me toquen cumbia. Durante la inmersión para ese relato y los años posteriores llegó a ser tal nuestra cercanía que en determinado momento, sin pensarlo, me fui quedando en la distancia, en los 22 kilómetros que hay entre ese barrio de Don Torcuato de casas bajas, templos evangélicos y pibes en la esquina y mi barrio, San Telmo. Estuvimos tan cerca que Sabina quiso adoptarme, y cuando el trabajo de campo terminó después de tres años de intensidad, ocurrió lo que suele ocurrir, para bien, con las madres: uno en algún momento se aleja para, seguro, luego volver. Todavía la recuerdo esa mañana de 2001 sentada en la cocina de su pequeña casa frente a la villa San Francisco contando la vida y la muerte de su hijo Víctor, “El Frente” Vital. Caminamos juntos por el barrio. Me tomó del brazo, me condujo y me presentó a Chaías que vino a decirnos cómo lo adoraban ante la tumba del cementerio de San Fernando, cómo los había salvado de la metralla. Ahora, salido de esa lejanía, su otro hijo, el Pato, el varón bien portado que trabaja en una cadena de supermercados, se me aparece en Facebook y me dice algo como lo que me suelen decir los protagonistas de las historias que escribo siempre que me ven: “¡Qué haces puto! Acordate de los pobres!”.

El Pato me aborda con el humor de la villa, y reclama. Así nomás. Entonces pienso lo obvio, lo más peronista que podría ocurrírseme: un asado. Que sea en la semana porque vuelvo a viajar y si no, entonces, nunca podemos. Que sea el miércoles dice el Pato. Que sea en la casa que Sabina tiene hace ya varios años en ese solar de Don Torcuato donde se inventó una vida nueva y levantó una escuela y abrió un comedor popular en el living. Que sea a las dos de la tarde. A esa hora van saliendo de los trabajos: el Pato, de Walmart; su mujer, Silvina, distribuidora en una cadena de alimentos para animales; Graciana, de un centro de salud; su marido, Ariel, de manejar un camión por el sur de la capital. Graciana y Ariel tienen dos hijos y esperan otro. Viven al cruzar la calle. El Pato y Silvina se compraron un terreno en Garín y en los últimos tres años construyeron el primer piso de su casa propia. La hija del Pato, Constanza, de nueve años, me cuenta que duerme en lo que será el lavadero, pero que antes dormía en lo que sería el baño. Su cuarto estará arriba. Y el de su hermanita de ocho meses que duerme con el relajo que sólo se puede alcanzar en la cama de la abuela, también. Será una casa amplia, y con un fondo para otros asados.

Vista de cerca la foto de perfil del Pato en Facebook duele un poco. A él se le dibuja una sonrisa radiante en esa cara de nariz masculina y ángulos rectos, cejas boscosas, pelos pirinchos; y más abajo, en la remera que lleva puesta como una bandera el rostro de su hermano, Víctor Vital, con la misma napia, la misma boca grande, serio, mira hacia arriba con aire malevo arrugando apenas la frente ancha que le dio el apodo. Es un dibujo en aerógrafo que se repite en otros trapos para los cumpleaños del pibe organizados por Sabina, con chocolate, juegos, regalos y bandas de cumbia de la zona norte. Convertido en Santo por Chaías, por Marcos, por Simón, los amigos que lo sobrevivieron, El Frente es, después de diez años un mito urbano que circula más allá del cementerio y las villas de San Fernando, avanza como por su casa, por las cárceles y los institutos bonaerenses, y se pasea dichoso por las aulas de las escuelas, de las universidades y hasta de la academia gringa y europea fascinada con su formato pop de héroe adolescente. Un matador de la bonaerense conocido como El Paraguayo Sosa lo bajó de cuatro tiros arteros cuando se escondía desarmado bajo la mesa de un rancho, en la San Francisco. El Frente, junto a su amigo Luisito, también de 16, había cruzado corriendo la villa 25 de Mayo, los monoblocks, el descampado y al final había colado rancho en lo de una vecina. El Frente se sentía protegido por la comunidad. La mayoría en esa zona del conurbano veía en él a un Robin Hood canchero que enloquecía de amor a las pibas de su edad y repartía comida robada a lo montonero, en plena década del noventa, cuando ya nadie creía en nadie.

En estos años la familia de El Frente ha crecido como muchas otras en la clase media bonaerense. Trabajos estables, cierto tiempo extra para el asado, para avanzar en la próxima pieza de la casa en construcción, para changas, hijos en la escuela pública con buenas notas, participación en un proyecto político de cambio a través del comedor popular y la escuela para adultos del fondo, ésa que se llama Frente Vital. En estos años han vivido con dolor también la continuidad del gatillo fácil y la impunidad. El asesino del Frente volvió a matar, por la espalda, a otros dos jóvenes y la justicia volvió a terciar por él. Vive en la misma zona. Trabaja en seguridad privada como casi todos los policías de legajos manchados con sangre joven, premiados por el mercado securitario de la clase media alta paranoica. Los que siguen presos son los amigos del Frente. Presos o muertos, no han podido romper las cadenas que los condenan a la reincidencia cada vez que por breves meses ganan la calle. De todos ellos, Simón es el que me llama siempre. Estoy al tanto de sus traslados por las cárceles del interior adonde mandan a los presos con condenas largas como la suya, de su dieta, de sus ejercicios, de su corte de pelo, de su trabajo adentro, de su hijo de cuatro años al que le pudo comprar una moto eléctrica para su último cumpleaños. Él está al tanto de dónde ando, cuándo vuelvo, con quién salgo.

En el asado el Pato me cuenta los avances de su casa. Sabina me muestra los avances en la suya. El piso de cerámicos de su sala. La pintura reciente. El baño terminado. Al fondo, la escuela sigue siendo una casilla de madera, pero hay baños de material y decentes que hizo construir la Nación. Del municipio no recibe ni las gracias. Nunca se llevó bien con la gente de Maza. Tiene una alianza con un diputado del FPV que siempre la ayudó y diálogo directo con los bolsones más legítimamente interesados en lo territorial dentro del Estado, que, como aprendimos, no es homogéneo. De provincia llegan bolsas de alimentos, no lo suficiente, y bancan a un docente para los cuarenta alumnos que después de tres años pasan al secundario y quieren su propio colegio ahí mismo, en el patio de Sabina. La educación no es ya un espacio institucional con muros y playones de cemento, es ese reino neofamiliar en el que los lazos son más fuertes que los “objetivos”.

Hacia el final del asado hablamos de la película que se haría sobre la vida del Frente, que en todos estos años no encontró financiadores, y comentamos los guiones que no fueron. Nos reímos de la idea del que iba a ser su director. Soñaba con hacer volar por el cielo de San Fernando al Frente sobre su moto, como un Peter Pan suburbano. El Pato se acordó entonces de esa vez que iba con su hermano en la moto entrando al barrio y se cruzaron con una montaña de arena.

–Dale, volemos –dijo El Frente.

Y aceleraron a fondo la moto, remontaron la montaña, los dos en el lomo, vieron la villa desde la altura por esos largos segundos que dura el vuelo, y aterrizaron con un grito, impecables y jóvenes, sobre la calle de tierra.